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Artículos - Árbol de la Vida Personal

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Comprendiendo al Ser
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Todo está aquí mismo junto a nosotros y en este preciso instante, solo que en franjas vibracionales distintas. Esto significa que lo que habitualmente percibimos como real a través de los sentidos, es tan solo una pequeña parte de la verdadera realidad multidimensional en la que vivimos.
La Conciencia es un término que en el ámbito de la espiritualidad ocupa un lugar muy destacado, pero ¿es correcto decir Conciencia? o deberíamos decir Consciencia?, porque a menudo hacemos un uso indiscriminado de ambas palabras, pero sin saber muy bien cuál de ellas es más acertada.
La Cábala Práctica es la aplicación de esta ancestral sabiduría a nuestras vidas. El ser humano es una pequeña réplica del universo, con lo cual, este antiguo conocimiento que tenemos acerca de la creación, ordenación y funcionamiento de la Vida, podemos reproducirlo en nuestro Ser y conocer el modo en que se organiza y opera nuestra dimensión emocional, psicológica y espiritual.
Según la física teórica todos tenemos acceso a nuestro futuro o, mejor dicho, a nuestros numerosos futuros potenciales, solo que al recibir toda esta información de manera subliminal mientras dormimos, a efectos prácticos apenas llegamos a ser conscientes de ello.
No estamos solos en el camino. Todos llegamos a este mundo asistidos por Guías, Maestros y Ángeles, que nos brindan todo su apoyo a lo largo de nuestro ciclo vital.
El cuerpo etérico o vital, es el encargado de sintetizar las frecuencias de alta vibración que proceden de esas otras esferas de la realidad en las que de manera simultánea también estamos presentes, transformándolas en intensidades aptas para la vida orgánica.
La conciencia crística o búdica es una energía muy pura y refinada que nos abraza cálidamente y nos conduce hasta lo más alto de una esfera donde la compasión, la bondad y el amor, adquieren su mayor grado de expresión.
En el plano Causal se encuentra nuestro hogar, es el auténtico mundo espiritual del que partimos prometiéndonos encarecidamente no olvidar jamás quiénes somos realmente, aunque a sabiendas de que este hermoso recuerdo no podría más que acabar siendo velado por las vestiduras astrales y sepultado bajo el peso de la carne.
La mente inferior es el "kama-manas" de los vedas, cuyo significado en sánscrito es "mente de deseo". Esta es la mente que junto a los aspectos físicos y emocionales de una persona conforman la personalidad transitoria que el Ser adquiere para cada ciclo vital.
El plano astral podría ser considerado como una extensión del mundo físico donde la vida sigue, solo que sin muchas de las limitaciones que tanto cuartean y restringen nuestra libertad en el plano físico.
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